Los dias pasan cada vez más aprisa, pero no consigo liberarme de los fantasmas del pasado. No puedo decir que esté intentando olvidarla, no hago ningún esfuerzo. Es más, una fuerza sobrenatural me empuja sin querer a recordarla cada noche antes de dormirme y cada mañana antes de despertarme.
Ha pasado un mes y medio casi desde la última vez que supe algo de ella. Casi mejor no haberlo sabido, porque su llamada fue de odio y de rencor, culpandome de haberlo contado a quien no debía. Se le lleno la boca de rabia contenida, de querer olvidarme instantaneamente, como si nunca hubiera existido. De aquello hace ya bastante, aunque me parezca ayer.
Han pasado muchos dias por mi vida, algunas vivencias, unos cuantos viajes y un amigo que no me ha dejado solo. Desde que vine a vivir a su casa, casi no me he vuelto a sentir abandonado. Aqui tengo el calor de un hogar donde hay alguien siempre que te espera para charlar o para reir. Espera un calor que hace que mi corazón no quede completamente congelado. He descubierto gracias a ellos, que la vida no acaba en nadie, que todo continua mejor o peor, pero que uno no puede mirar para atrás anclandose a un pasado que ya nunca volverá por mucho que lo anhele.
Nada de lo que he vivido o he sentido me ha hecho olvidarla, nada. Solo me ha hecho recordarla más aún, porque el mundo me enseña que aunque haya cosas divertidas que hacer, el vacio tan grande que ella me dejo, no lo llena nada ni nadie. No paro de pensar si alguna vez habrá alguien más en mi vida, pero no consigo imaginar a nadie que pueda ser como ella, nadie que me guste tanto como ella me gustaba, nadie que me enamore tanto como ella me enamoró.
No quiero derramar ni una lágrima más, pero ahora mismo es dificil no hacerlo, porque no se nada de ella, no se si estará bien o no, si será feliz con su nueva vida o no. Se que ya no es mio, pero en muchos momentos me paro y pienso en ella y dudo entre que seguramente será ahora más feliz en su nueva vida, siendo independiente y con un chico que le dará libertad, o en que se sentirá muy sola y triste porque se haya dado cuenta que nadie la entienda ni la quiera como yo la quise una vez. No se cual de las dos opciones estará viviendo, debería querer para ella la primera, pero ojalá la segunda me lleve algún día hasta ella de nuevo.
Ahora solo pienso en que llegue el 18 de marzo y poder mandarle un mensaje para felicitarla por su cumpleaños, es la única excusa que tengo.
viernes, 6 de marzo de 2009
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