Hoy es un día raro. Voy en el tren, pensando en la triste soledad que nos acompaña. Se que aunque me empeñe en creer en algo que quiero, ya no volverá.
Pretendo creer que se dará cuenta de que todo es un error y que era feliz conmigo. Pero no... No tiene nada, pero no quiere ya lo que tenía... Cree que le espera algo mejor en la vida.
No tiene sentido abandonar a cada paso, las conquistas acumuladas a lo largo de los años, simplemente porque falte algo. Nada es perfecto, nada es completo, pero si hay cosas que nos hacen creer que es lo mejor que tenemos.
lunes, 19 de enero de 2009
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